sábado, 16 de julio de 2011

TICintegra.edu.animate

TICintegra.edu.animate

En este comienzo del siglo XXI,
 la humanidad atraviesa un momento
de cambios acelerados, extensos y profundos,
que parecen no dejar ningún espacio de la vida social sin afectar.                                   
 Mariano Palamidessi

Uno de los cambios que va suscitándose está dado por la influencia de las tecnologías, el cual ha propiciado el origen de  una nueva sociedad; la sociedad de la información. Inmerso en esta sociedad está el mundo de la educación, que insipientemente va incorporando las tecnologías de la información y comunicación  como herramientas para desplegar nuevas formas de producir, intercambiar y utilizar conocimientos, asimismo ampliar las oportunidades de formación para diversos destinatarios.
Las redes electrónicas posibilitan intercambios de información a nivel global a una velocidad inusitada. Estas funcionan como espacios sociales de asociación, circulación de recursos, información y reconocimiento social, suelen ser presentadas como una forma flexible y ágil de intercambio y cooperación. La metáfora de la red da cuenta de una forma de relación social predominante: conectado-desconectado, ser conectado desconectado en forma rápida y a bajo costo social, político, afectivo, etc. Según Bauman: para sobrevivir a las redes hay que actuar y transformarse con rapidez, olvidar y reinventarse; la velocidad es una característica central de la sociedad informacional. Con creciente velocidad, los individuos y las organizaciones son valorados y desvalorizados, conectados y desconectados de las redes de recursos, intercambio y reconocimiento social.
Las redes de alcance global ofrecen a las instituciones escolares y a  las personas interesadas en enseñar y aprender, una innumerable oferta de sitios, contactos y recursos: educación a distancia, foros de intercambio y discusión; juegos, entornos de simulación y de  realidad virtual; museos, bibliotecas  y laboratorios virtuales; revistas y boletines electrónicos; sitios con información de gobiernos, empresas, organizaciones no gubernamentales, organismos internacionales, etc. Desde esta perspectiva, se sostiene que las TIC y las redes ayudan a las personas a adquirir nuevos conocimientos, a desarrollar nuevas estrategias de enseñanza y a estimular la comunicación multicultural entre estudiantes y profesores de diversos contextos poblacionales.
Hoy en día, resulta imprescindible dicha incorporación debido a las demandas de la sociedad y las necesidades de nuevas formas de aprendizaje  que vivencian los sujetos. Begoña Gros dice que,  los medios de comunicación y las tecnologías poseen una estructura básicamente lingüística. Sin embargo, ya no hay un predominio de la escritura sino de lo visual y, por ello, comienzan a apreciarse cambios significativos en los modos de aprendizaje de los alumnos (D. Tapscott, 1998). Por lo tanto la escuela, como colectivo docente,  debe ser crítica y reflexionar sobre el rol que le compete e incorporar  las redes tecnológicas como puente de acceso a las redes sociales, brindando posibilidades de inclusión social a los niños, jóvenes y adultos y de esta manera,  estar en consonancia con el tipo de sociedad en la que vivimos. 
Desde este escenario, la enseñanza se ha de convertirse en una enseñanza educativa; “no se trata de transmitir el puro saber, sino una cultura que permita entender nuestra condición y ayudarnos a vivir. El reto de la globalidad es también el reto de la complejidad” Morin 1999. Por lo tanto, desarrollar las práctica de enseñanza, supone redefinir la figura del profesor como una persona capaz de crear y orquestar ambientes de aprendizaje complejos, implicando a los alumnos en actividades apropiadas, donde puedan construir, a partir de un conjunto amplio de elementos que conforman su estructura cognitiva,  su propia comprensión del contenido, acompañándolos en el proceso de aprendizaje y en la adquisición de valores democráticos y solidarios. Ayudar al aprendizaje virtual es seguir de manera continuada este proceso en los estudiantes y ofrecerles el apoyo y soporte que requieran, en tiempo y forma adecuada. Así entendida,  la enseñanza en entornos virtuales tiene un componente necesario: la realización conjunta de tareas, entre alumnos y profesores, intervención sensible y contingente que facilite la construcción de conocimiento significativo en los alumnos de manera colaborativa.
 El aprendizaje colaborativo es el proceso en el que dos o más individuos resuelven un problema colectivamente intercambiando punto de vistas. Cada miembro del grupo es responsable tanto de su aprendizaje como del de los restantes miembros del grupo. Éste favorece un modelo de enseñanza y aprendizaje basado en los procesos de búsqueda y construcción cooperativa del conocimiento. (CD4-Colección educ.ar- Módulo VI)
Desde la convicción de que la integración de las tecnologías en la educación se debe fundamentar a partir de criterios pedagógicos. Es que se cree beneficioso fortalecer el uso de la computadora y de las redes de información y comunicación para potenciar los aprendizajes de los alumnos y docentes, valorando no sólo el acceso a nuevos conocimientos, sino también al desarrollo de habilidades y destrezas de diversas índoles.
Por todo lo expresado, se propone a los colegas docentes explorar sobre la temática y animarse a propiciar el cambio.